viernes, 1 de mayo de 2015

Ilusionismo y escepticismo


Suele afirmarse que el padre del ilusionismo moderno es el francés Eugene Robert-Houdin (1805-1871). Fue el creador de trucos como la suspensión etérea, el cajón de peso variable, trucos de clarividencia, el truco del árbol de naranja y otros que quedaron para la historia. Lejos de ser un simple mago que hacía su trabajo en ferias callejeras, él se dedicó a eso de forma profesional.

En 1856 fue contratado por el emperador Napoleón III para trabajar en Argelia. Su labor consistía en desacreditar las ilusiones de los morabitos, sacerdotes islámicos que inspiraban a los argelinos para combatir contra las autoridades francesas. Les subían la moral realizando trucos de magia que parecían imponentes. Robert-Houdin viajó a Argelia y realizó trucos que maravillaron a todas las tribus e incluso a varios jefes. De regreso a Francia fue recompensado por evitar la rebelión.

Más allá de que se pueda cuestionar esta actitud colonialista, lo cierto es que esto nos da la pauta de una relación que tuvo lugar desde los orígenes del ilusionismo moderno: La utilización del mismo para desacreditar lo supuestamente paranormal.


Imposible no hacer referencia al húngaro-estadounidense Erich Weiss, mejor conocido como Harry Houdini (1874-1926), quien tomó su seudónimo del apellido del mago antes nombrado. Todos recuerdan su carrera como escapista y sus impresionantes trucos. Pero hacia el final de su carrera se dedicó a desenmascarar falsos espiritistas. Luego de que uno lo estafara en un intento por contactarse con su madre asumió una posición combativa en contra de esta "ciencia oculta", desacreditando sus tretas y desafiándolos, sin que ninguno pudiera engañarlo.


Otro mago importante en la causa escéptica es el canadiense James Randi (seudónimo de Randall James Hamilton Zwinge). Además de ser un divulgador científico y de haber descubierto pseudociencias (como el famoso caso del experimento Benveniste) es un ex-ilusionista.
Creó la Fundación Educativa James Randi, dedicada a investigar los fenómenos considerados paranormales y comprobarlas en términos experimentales. Desde hace años viene ofreciendo un millón de dólares a todo aquel que demuestre tener poderes ocultos. Por supuesto que hasta ahora nadie lo ganó, ya que los conocimientos y habilidades de Randi puede anticiparse a todas las artimañas de estos estafadores. Es reconocido su enfrentamiento con el ilusionista israelí Uri Geller.


También hay que nombrar a Penn y Teller, un dúo de magos estadounidenses que se dedican también a la difusión del escepticismo y el ateísmo. Tienen un programa de televisión llamado Bullshit! en donde tratan estos temas y en donde le dedican episodios también a analizar los fenómenos y poderes paranormales. En este episodio se dedicaron a demostrar la falsedad de la ouija.


Para finalizar en el ámbito local se debe mencionar a Ladislao Enrique Márquez. En los '90 fue uno de los directores de el Centro Argentino para la Investigación y la Refutación de la Pseudociencia (CAIRPO) junto a los periodistas Alejandro Borgo y Alejandro Agostinelli. Por aquellos años se dedicó a utilizar sus conocimientos de mago para desenmascarar a estafadores profesionales como el Sai Baba, los cirujanos psíquicos filipinos o Richardo Schiaritti. En la actualidad escribe para el portal DiarioVeloz en una sección dedicada a desacreditar charlatanes..


A todos ellos y a muchos más nuestro agradecimiento. No hay nada mejor que saber que el entretenimiento también se use para promover el pensamiento crítico y escéptico.



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