Mostrando entradas con la etiqueta ciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ciencia. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de diciembre de 2014

Nature: Top 10 de los científicos más relevantes del 2014

Como es tradicional al acabar el año, diversos sitios e instituciones hacen balance de lo más sobresaliente durante los últimos doce meses y la ciencia no es la excepción. Ahora la revista británica Nature ofrece en su edición de esta semana una lista sobre los 10 científicos más importantes del 2014.



1. Suzanne Topalian: El sistema inmune contra el cáncer
Hace más de un siglo ya se observó que, azuzado de manera adecuada, nuestro sistema inmune podía ser un aliado esencial para combatir al cáncer. Sin embargo, los tratamientos que intentaban emplear esa estrategia no acabaron de prosperar. En julio de este año, se aprobó en Japón una de estas terapias para combatir el melanoma avanzado. El nivolumab, producido por la farmacéutica Bristol-Myers, forma parte de una familia de compuestos que permiten a los linfocitos T atacar a los tumores.
Suzanne Topalian, ahora en la Universidad Johns Hopkins, lleva desde mediados de los ochenta trabajando en la aplicación de la inmunoterapia contra el cáncer. En 2006, comenzó a colaborar con los primeros ensayos para poner a prueba el nivolumab y seis años después participó en la publicación de los resultados que mostraban la eficacia de la molécula para tratar el melanoma y el cáncer de pulmón. El trabajo de Topalian ha sido clave para abrir una nueva vía para combatir los tumores.



2. Sheik Humarr Khan: El héroe (más visible) del ébola
El 28 de agosto de este año, un grupo de 50 investigadores de cuatro países publicó el resultado de la secuenciación de 99 genomas del virus del ébola. Así se logró encontrar más de 300 cambios genéticos que diferencian a esta variante de otras aparecidas durante las últimas décadas. Estas mutaciones que alteran las secuencias de proteínas del virus y cambian su comportamiento o la manera en que daña a sus víctimas, pueden convertirse en dianas sobre las que disparar fármacos, una herramienta para diagnosticar mejor o una base sobre la que crear una vacuna.
De aquellos 50 investigadores que habían tomado las muestras del patógeno, cinco habían muerto. Uno de ellos era Sheik Humarr Khan, director del Hospital Gubernamental en Kenema (Sierra Leona). Este médico había rechazado ofertas para abandonar el país por su deseo de quedarse para poder tratar a los enfermos. Expertos como él han estado entre las principales víctimas y, además de la pérdida humana, serán necesarios años para recuperar el talento y el conocimiento perdidos.



3. Maryam Mirzakhani: Las matemáticas son cosa de chicas
La primera Medalla Fields se entregó en 1936 y a partir de la segunda edición, en 1950, se ha seguido entregando cada cuatro años. Este galardón, el más prestigioso que puede recibir un matemático, nunca había sido entregado a una mujer. Hasta este año. Maryam Mirzakhani, una matemática nacida en Irán que ha desarrollado su carrera en EEUU, ha sido premiada por un trabajo que toca campos dispares como la topografía, la geometría y los sistemas dinámicos.



4. Andrea Accomazzo: Aterrizar sobre un cometa
Andrea Accomazzo es el director del que quizá ha podido ser el momento científico más épico de este año. Después de un viaje de 6.400 millones de kilómetros desde la Tierra, en agosto, la sonda Rosetta se encontró con el cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko. Una vez colocado en su órbita, a medio millón de kilómetros, en algún lugar entre Marte y Júpiter, el equipo de la Agencia Espacial Europea (ESA) dirigido por Accomazzo logró hacer aterrizar sobre el cometa una pequeña sonda bautizada como Philae. Era la primera vez que se obtenía información directamente en la superficie de un cometa.



5. Koppillil Radhakrishnan: El tercer mundo llega a Marte
La mitad de los intentos para colocar una sonda en Marte han fracasado. La dificultad de completar el viaje hasta el último planeta rocoso del Sistema Solar ha llegado a introducir en la mitología del viaje espacial un monstruo marciano devorador de naves espaciales. Koppillil Radhakrishnan, director de la Organización de Investigación Espacial India (ISRO), conocía las probabilidades y su organización habló de la sonda Mangalyaan como una prueba de tecnología.
Sin embargo, cuando el 24 de septiembre lograron colocar el artefacto en la órbita de Marte, entraron en un exclusivo grupo en el que le esperaban Estados Unidos, la Unión Soviética y la Unión Europea. Ni siquiera China o Rusia han llegado tan lejos.



6. David Spergel: El descubrimiento del año puede ser un error
Este lugar podría haber estado ocupado por John Kovac, del Centro para Astrofísica Harvard-Smithsonian (EEUU). Él y su equipo anunciaron en una rueda de prensa a principios de este año la probable detección de ondas gravitacionales procedentes del origen del cosmos. Esa señal habría sido la primera prueba directa de que en sus primeros instantes de vida, el universo experimentó una enorme expansión llamada inflación cósmica.
Estos espectaculares resultados se pusieron en duda poco tiempo después y el espacio de Kovac entre los científicos más destacados del año lo ocupa David Spergel, un investigador de la Universidad de Princeton (EEUU). Spergel mostró sus dudas ante la posibilidad de que la señal recogida por el telescopio BICEP2 hubiese sido producida por polvo del espacio cercano. Está previsto que próximamente aparezca un análisis de los datos que zanjaría la controversia. No obstante, es probable que otros científicos se lo piensen antes de anunciar a los medios un hallazgo digno de Nobel antes de tenerlo todo bien atado.



7. Masayo Takahashi: Un respiro para las células madre
Después de diez años de trabajo, Masayo Takahashi vio este año cómo se trasplantaban las células que ella había cultivado en la parte posterior de la retina dañada de una mujer de setenta años. La investigadora del centro RIKEN para la Biología del Desarrollo, en Kobe, Japón, había creado esas células a partir de células madre pluripotentes, capaces de transformarse en una gran cantidad de tejidos para tratar un buen número de enfermedades.
El triunfo llegó en un año complicado para las células madre y en particular para el centro RIKEN. En enero de este año, se publicaron dos artículos en Nature en los que científicos de este centro anunciaban un método rápido para crear células madre pluripotentes. El trabajo, alabado en un principio, acabó recibiendo duras críticas tras el descubrimiento de que algunas cifras se habían manipulado. Yoshiki Sasai, supervisor de Haruko Obokata, la autora principal del estudio, se suicidó en agosto. Ahora, Takahashi trata de mejorar sus trasplantes de células introduciendo fotorreceptores para devolver parte de la visión perdida a personas con degeneración macular. Para lograrlo, empleará una técnica para cultivar tejido de retina creada por Sasai.



8. Radhika Nagpal: Enjambres de minirrobots a nuestro servicio
Este año, la investigadora de la Universidad de Harvard (EEUU) y su equipo lograron un hito en el desarrollo de robots inspirados en la biología. Copiando algunos de los comportamientos de insectos sociales como las hormigas o las abejas para construir sus hormigueros o colmenas, el equipo de Nagpal diseñó un enjambre de 1024 kilobots sin un control central. Estos minirrobots medía cada uno unos pocos centímetros de alto y de ancho y se arrastraban por el suelo impulsándose con tres patas y comunicándose con sus vecinos a través de luz infrarroja.
Este sistema, según Nagpal, permite contar con una gran maquinaria con utilidades como la limpieza de desastres medioambientales, sin la necesidad de tener algoritmos que deban gestionar con precisión robots individuales.



9. Pete Frates: La viralidad en internet contra la ELA
Pete Frates no es ni científico ni ingeniero ni matemático, es un estadounidense que fue entrenador de beisbol hasta que, con menos de 30 años, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) le empezó a arrebatar el movimiento y la capacidad de hablar. Frates fue el impulsor del reto del cubo de hielo, una iniciativa en la que los participantes se lanzaban agua fría por encima, lo grababan y lo difundían en redes sociales para apoyar la recaudación de fondos para ayudar a financiar la investigación contra la ELA.
Hasta ahora, los participantes en esta iniciativa han subido a Facebook 17 millones de vídeos lanzándose cubos de agua por la cabeza y se han recaudado 115 millones de dólares. La cantidad casi triplica los 40 millones que dedican los Institutos Nacionales de Salud de EEUU a esta enfermedad. La ELA es una enfermedad relativamente rara, que afecta a medio millón de personas en todo el mundo (las enfermedades cardiovasculares matan alrededor de siete millones y medio de personas al año), y esta iniciativa se ha tomado como ejemplo por asociaciones de afectados por enfermedades minoritarias para llamar la atención y que la investigación no les olvide.



10. Sjors Scheres: Matemáticas para ver la vida microscópica
La biología estructural, el campo que trata de conocer la forma en que se organizan los mecanismos biológicos fundamentales para averiguar cómo funcionan, tenía como herramienta fundamental la cristalografía de rayos X. Ahora, una nueva técnica conocida como criomicroscopía electrónica está llevando la capacidad para observar la maquinaria molecular de las células y de todo tipo de compuestos a un nuevo nivel de precisión. Además, el tipo de objetos que los biólogos podrán estudiar no solo dependerá de lo que es posible cristalizar.
Este logro ha sido posible gracias al trabajo de matemáticos como el holandés Sjors Scheres, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), creador de un software que es capaz de obtener imágenes de gran claridad a partir de las de textura granulada que produce la criomicroscopía electrónica. Uno de los problemas que quiere afrontar Scheres con su nuevo software es determinar la estructura de la γ-secretasa, una proteína relacionada con el desarrollo del alzhéimer. La proteína es pequeña y tiende a moverse, algo que suele producir imágenes borrosas cuando se les aplica la criomicroscopía.

Science: Los 10 avances científicos del año

Como cada diciembre, la revista Science, uno de los templos de la ciencia en el mundo, ha seleccionado los 10 avances científicos del año. La misión Rosetta, que culminó con el aterrizaje de una sonda en el lomo de un cometa, es el momento más destacado de 2014 según la revista, editada por Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia.



1. Cita a ciegas con un cometa
La misión Rosetta es el gran avance científico del año. La nave fue lanzada en 2004 y en una década recorrió 6.000 millones de kilómetros hasta llegar al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, un objeto pequeño, de apenas cuatro kilómetros de longitud, que viaja por el espacio a 135.000 kilómetros por hora. El 12 de noviembre, la nave, volando junto al cometa, soltó su sonda de descenso Philae, que consiguió aterrizar de manera accidentada en el 67P. El proyecto, de 1.400 millones de euros y coordinado por la Agencia Espacial Europea, consiguió que un ingenio humano se posara por primera vez sobre un cometa. Pero el aterrizaje, como destaca Science, es lo más espectacular, no lo más relevante. El 80% de los resultados científicos de la misión llegarán de la nave Rosetta, que sigue volando junto al cometa.



2. Reescribir los recuerdos
Todo el mundo sabe que la memoria es voluble y manipulable. En un conocido experimento de 2008, la psicóloga estadounidense Elisabeth Loftus consiguió convencer al 30% de un centenar de estudiantes de que cuando eran niños, en una visita a Disneyland, una persona disfrazada del perro Pluto y completamente drogada les había lamido las orejas. Este año, la ciencia ha ido mucho más allá. Un equipo liderado por el médico Susumu Tonegawa, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (EE UU), ha logrado reescribir los recuerdos de varios ratones, transformando sus traumas en memorias bonitas, mediante la optogenética. Esta revolucionaria técnica introduce genes de algas sensibles a la luz en los grupos de neuronas que almacenan los recuerdos y es capaz de encender y apagar a voluntad las células cerebrales mediante una luz láser.



3. Fin del monopolio europeo en el arte de las cavernas
Europa tenía hasta este año el monopolio del arte simbólico paleolítico, con espectaculares manos, bisontes, rinocerontes, leones y osos pintados en cuevas como la francesa de Chauvet desde hace unos 39.000 años. Para muchos arqueólogos, estas cavernas demostraban que algo había despegado en aquella época en el cerebro de los Homo sapiens europeos, que habrían adelantado al resto de seres humanos del planeta. Pero no. En octubre, un equipo liderado por el arqueólogo Maxime Aubert, de la Universidad Griffith de Australia, anunció que unas pinturas presentes en las cuevas de Maros, en la isla indonesia de Sulawesi, tienen entre 39.900 y 35.400 años. Son una docena de impresiones de manos y dos dibujos de cerdos, tan antiguos o más que las primeras representaciones animales en Europa. O los indonesios inventaron el arte simbólico por su cuenta o los humanos modernos ya eran refinados artistas cuando empezaron a colonizar el mundo desde África hace unos 60.000 años.



4. El alfabeto de la vida gana dos letras artificiales
El alfabeto de la vida, el ADN, es relativamente aburrido. Todos los libros de instrucciones microscópicos que figuran en todas las células de todos los seres vivos se escriben con las mismas cuatro letras: G, C, T y A, iniciales de los cuatro compuestos orgánicos que forman el ADN. Pero este año el alfabeto de la vida se ha animado en un laboratorio del Instituto de Investigación Scripps (Estados Unidos), donde un grupo de científicos ha creado dos nuevas letras artificiales, bautizadas X e Y, y las ha insertado en el ADN de un ser vivo, una bacteria, la Escherichia coli. La posibilidad de añadir nuevas letras al ADN abre la puerta a la creación de bacterias artificiales capaces de sintetizar medicinas o de fabricar combustibles, entre otras aplicaciones, algunas hoy inimaginables.



5. El año de los nanosatélites
El año 2014 se ha batido el récord de nanosatélites lanzados al espacio. Estos aparatos, denominados CubeSats, son cubos con 10 centímetros de lado y menos de un kilogramo de peso, con tecnología para monitorizar con una suficiente resolución la deforestación, el desarrollo urbano y los cambios en los cursos de los ríos, entre otras aplicaciones. Los más de 75 nanosatélites lanzados este año están democratizando el espacio. Gracias a su bajo coste —unos cientos de miles de euros en lugar de cientos de millones como los satélites clásicos—, empresas, universidades y otros centros de investigación pueden tener acceso a datos hasta ahora inaccesibles.



6. Robots que levantan pirámides sin plano ni jefe
La revista Science destaca el aluvión de proyectos científicos que logran que grupos de robots trabajen en equipo sin supervisión humana. Uno de ellos, de la Universidad de Harvard (EEUU), se inspiró en las termitas para conseguir que unos robots levantaran estructuras estables, como pirámides, torres y castillos, a partir de unas instrucciones muy básicas. Los robots, denominados Termes, trabajan como lo hacen las termitas para construir sus termiteros, reaccionando a cambios en sus inmediaciones y sin necesitar ni un jefe ni un plano de obra.



7. ¿La sangre joven rejuvenece?
La sangre, o algún componente sanguíneo, de un ratón joven puede rejuvenecer los músculos y el cerebro de ratones viejos, según dos estudios del Centro de Terapias con Células Madre y Medicina Regenerativa de Harvard (EEUU), dirigido por el investigador Douglas Melton. Los trabajos, publicados en mayo, observaron que una proteína aislada de la sangre de ratones jóvenes, la GDF11, mejoraba el olfato y otras capacidades de roedores viejos tras ser inyectada en su torrente sanguíneo. La Universidad de Stanford (EE UU) prueba ahora si esta estrategia también funciona en humanos, mediante un ensayo con 18 pacientes con alzhéimer que están recibiendo plasma sanguíneo de jóvenes donantes.



8. Los dinosaurios encogieron para dar lugar a las aves
Los dinosaurios que no se extinguieron evolucionaron y dieron lugar a las aves. La investigación de esta transición es otro de los avances científicos del año, según Science. Un estudio con investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) calculó la masa corporal de 426 especies de dinosaurios a partir del grosor de los huesos de sus patas. El abanico de tamaños iba desde las 90 toneladas del Argentinosaurus a los 15 gramos de Qiliania graffini, un ave ancestral bautizada en honor al paleontólogo Greg Graffin, cantante del grupo punk Bad Religion y profesor de la Universidad de Cornell (EEUU). El estudio mostró que los dinosaurios que dieron lugar a las aves encogieron para adaptarse a un nuevo entorno generado por grandes erupciones volcánicas, largas olas de frío y, como golpe de gracia, la caída de un asteroide sobre la Tierra hace 66 millones de años.



9. Células para curar la diabetes
Este año se han dado dos grandes pasos hacia el tratamiento de la diabetes, una enfermedad crónica que hace que una persona no pueda regular la cantidad de azúcar en su sangre. El trastorno se produce por falta de insulina, una hormona producida por las células beta del páncreas que transporta la glucosa ingerida en los alimentos desde la sangre hasta los músculos, la grasa y el hígado. Sin insulina, el proceso se descuajeringa. En abril, investigadores de la Fundación Células Madre de Nueva York lograron generar células productoras de insulina a partir de células de la piel de una mujer de 32 años con diabetes tipo 1, gracias a una técnica conocida como clonación terapéutica. En octubre, otro equipo, dirigido por Douglas Melton, de la Universidad de Harvard, consiguió convertir células embrionarias humanas en células productoras de insulina.



10. Chips que imitan el cerebro humano
En agosto, la multinacional estadounidense IBM presentó su chip TrueNorth, un ingenio del tamaño de un sello que intenta imitar el funcionamiento de un cerebro humano, con su red de 86.000 millones de neuronas y billones de conexiones entre ellas. Por el momento, el chip se queda muy lejos de las capacidades del kilo y medio de materia gris de cada persona. Solo presenta 256 millones de conexiones entre sus transistores, pero la revista Science cree que en el futuro habrá ordenadores basados en esta tecnología que podrán realizar tareas con muchísimos datos, como el análisis de imágenes, con mayor eficacia que las máquinas actuales.

domingo, 23 de noviembre de 2014

"Científicamente, se puede afirmar que la idea de Dios es un fenómeno cerebral"


¿Por qué en pleno siglo XXI sigue aumentando el número de creyentes? ¿La religión viene “de fábrica” o es producto de la cultura? Estas y otras preguntas se hizo el biólogo, investigador y divulgador científico, antes de comenzar la investigación que le llevó a escribir su último libro: Las neuronas de Dios. Una neurociencia de la religión, la espiritualidad, y la luz al final del túnel, que  se presenta hoy, a las 16.45, en el teatro Margarita Xirgu (Chacabuco 875).

En él, Golombek hace un repaso por algunos de los trabajos que en los últimos años han tratado de explicar las bases científicas del fenómeno religioso y que apuntan, en su mayoría, a la predisposición genética del ser humano a creer y a buscar causas donde tal vez sólo haya azar. Y lo hace para llegar a una conclusión: “Dios existe, pero es un fenómeno cerebral, como todas las ideas”. También afirma que la religión es parte de la evolución y del proceso adaptativo, y explica que, grosso modo, nos ayudó a enfrentarnos a cuestiones como, por ejemplo, el miedo a la muerte, y que trajo la ventaja de la cohesión social. “Según la estadística”, afirma, “los creyentes viven más y son más felices”.

-¿Cómo surge este interés por la explicación científica del fenómeno religioso?

-Me interesa la parte de la ciencia que se preocupa por entender cómo somos y por qué hacemos lo que hacemos. Para la mayoría de la gente, en todo el mundo, las creencias son parte fundamental de su ser. Eso se explicó siempre desde la filosofía o la teología, pero en los últimos años, con los avances de la neurociencia y la genética,  se está tratando de mirar la religión como un fenómeno natural.  Me pregunto por qué el 90% de la población se sigue asumiendo religiosa cuando ahora las respuestas pueden venir de otro lado, ¿será que no podemos escapar de eso porque en nuestros genes está impresa la propensión a creer en lo sobrenatural?

-¿Qué pasa en el cerebro de un creyente?

-Durante el rezo o los ritos repetitivos propios de las religiones se activan ciertas áreas del cerebro que están relacionadas con la búsqueda de placer.

-Si la predisposición a creer se enmarca en la evolución, los no creyentes, ¿estarían menos evolucionados o peor adaptados?

-Sí, si lo “normal” es la propensión a creer y, de hecho, los no creyentes somos muchos menos, entonces la no creencia sería una mutación. Las creencias serían una especie de seguro evolutivo. La comodidad de las respuestas funciona como ansiolítico.

-¿Qué serían las visiones de los místicos y la “luz al final del túnel, vista por quienes están cerca de la muerte?

-Hay análisis retrospectivos de los grandes místicos que les encuentra síntomas de epilepsia. Cuando Juana de Arco se abstraía del mundo... eso, hoy, se llama epilepsia de ausencia. La luz al final del túnel es producto de la sobreactivación de la retina al bajar la irrigación sanguínea. Eso es lo que pasa.

-Las normas morales están, en su mayoría, unidas a preceptos religiosos, ¿También a ellas estamos predispuestos?

-Todo lo que somos es la mezcla de dos cosas: lo que traemos de fábrica y lo que hacemos con eso. El cerebro es el primer interruptor de la moral, pero la cultura es fundamental. La religión funciona como un organizador social incuestionable; eso ayudó en la fundación de las sociedades. La moral es genética, biológica, relativa a lo que somos como especie.

-¿Y qué pasa con los científicos que son creyentes?

-Si se ponen a investigar lo que les pasa, será imposible que no entren en conflicto. No digo que tengan que dedicarse a otra cosa, pero no hay reconciliación posible entre religión y ciencia.

-¿Se puede afirmar que Dios es una creación humana?

-Científicamente, se puede afirmar que la idea de Dios es un fenómeno cerebral.

-Según todo, sería imposible erradicar las religiones.

-El fenómeno religioso tiene un significado adaptativo en términos evolutivos, así que no, no sería posible. Algo de nuestra historia evolutiva está guardado en nuestra reverencia frente todo lo que llamamos sobrenatural porque no lo podemos explicar. No creo que haya cosas inexplicables, creo que aún no las sabemos explicar todo.

miércoles, 8 de octubre de 2014

10 conceptos científicos que solemos emplear mal



10. Prueba
Una prueba es una demostración lógica de que ciertas conclusiones siguen ciertas suposiciones, pero en la vida cotidiana esta palabra se utiliza para referirse a una fuerte evidencia de que algo existe. Por definición, la ciencia en realidad nunca prueba nada, sino que crea más y más teorías comprensibles para entender el mundo que nos rodea. Además, están sujetas a cambios y actualizaciones. Al no mostrar una prueba definitiva, la ciencia logra el éxito al que la asociamos en la actualidad, ya que permite así el desarrollo y la innovación.

9. Teoría
La gente tiende a pensar en "idea" o "suposición" cuando escucha la palabra "teoría". No obstante, en las ciencias una teoría es un enorme sistema de ideas comprobables que son potencialmente refutables, ya sea por evidencia o por experimentos que alguien pueda realizar. Una teoría es maleable y permite el cambio, la corroboración, pues en toda teoría podemos encontrar uno o varios fragmentos incompletos o erróneos que podemos reparar, sin la necesidad de tirar abajo todo el conjunto de ideas. El problema con éste término es que teorías como la de la Evolución son recordadas por muchos como "sólo una teoría", implicando que esto es algo pequeño, cuando en realidad no lo es.

8. Incertidumbre cuántica
Esto es comúnmente asociado con la espiritualidad humana, pero es un término que habitualmente está mal empleado. Suele utilizarse cuando se intenta explicar que el observador midiendo la posición o el momento de una partícula, provoca el colapso de la función de onda. Sin embargo, esto no significa que sea uno el que lo está controlando, como muchas personas llegan a pensar basándose en el concepto de la incertidumbre cuántica, concluyendo que los humanos jugamos un papel importante en el control del Universo, como se cree en algunas pseudociencias.

7. Comportamiento aprendido vs. innato
Un debate muy común es aquel que confronta la idea de si el comportamiento es aprendido o es una cuestión meramente genética, apenas dejando ver solo blanco y negro. Todas las características de un individuo son el resultado del ambiente en el que se desarrolla el mismo y de los aspectos genéticos en su propio ADN. Sólo una diferencia entre estos rasgos puede ser aprendida o genética, como cuando se tienen gemelos idénticos criados en diferentes países y hablando idiomas diferentes, pero aún así, este rasgo es en parte genético, ya que para poder aprender a hablar se necesitan desarrollar ciertos factores genéticos.

6. Natural
En los últimos años, la palabra "natural" se ha utilizado mucho en productos que dicen ser saludables y mejores que los que antes se consumía, usando dicho término para distinguir a los humanos de los animales, como si los humanos no fueran parte de la naturaleza. Lo "natural" en la comida supone algo que no tiene intervención humana y alimentos como el maíz, que se han cultivado por miles de años, no serían como como los conocemos y los consumimos hoy, de no ser por la intervención humana.

5. Gen
Un gen es un discreto fragmento de ADN que podemos señalar y del cual podemos asegurar "se encarga de hacer tal cosa" o "regula la elaboración de tal sustancia en el organismo". Pero una idea equivocada es decir que tal gen es el causante de, por ejemplo, problemas del corazón, cuando la definición clara es que las personas que poseen este alelo (forma alternativa que puede tener un mismo gen) pueden tener mayor riesgo de sufrir ataques al corazón y puede que existan ventajas en este alelo, pero que aún no se han encontrado. 

4. Estadísticamente significativo
El término "significativo" comúnmente nos sugiere la idea de relevancia o de algo de mucha importancia. Por otra parte, cuando hablamos de algo “estadísticamente significativo”, no estamos hablando de algo que mida la importancia ni el tamaño de un efecto, sino de algo que somos capaces de distinguir usando nuestras herramientas de estadística, sencillamente eso. "Estadísticamente notable" o "estadísticamente discernible" serían definiciones más exactas para este término compuesto.

3. Supervivencia del más apto
En primer lugar, estas nos fueron palabras de Darwin, y en segundo lugar, "apto" no quiere decir lo que mucha gente intenta decir al emplear este término. No significa "el más fuerte" o el "más inteligente", sino que simplemente refiere al organismo que mejor se adapta a su ambiente, lo que puede significar el más pequeño, el más venenoso o el que puede sobrevivir más tiempo sin agua.

2. Escalas de tiempo geológicas
Las escalas de tiempo de la Tierra es algo que la mayoría de la gente no entiende. Para muchos, el Hombre de las cavernas y los dinosaurios existieron apenas hace unos miles de años. Por ejemplo, es común encontrarnos con juguetes para niños que incluyen mamuts y dinosaurios en una misma envoltura, siendo éste un claro ejemplo de la poca información que existe en torno a la escala de tiempo geológica. 

1. Orgánico
La peor de todas es la palabra "orgánico", que se usa en conjunto con "libre de químicos" y "natural". Claro que toda la comida es orgánica, pues así será siempre que tenga carbono, pero quizá lo peor sea la forma en la que se usa, generalmente para despreciar las verdaderas diferencias que existen entre la comida y la producción de un producto. Las cosas pueden ser naturales y orgánicas y, aún así, ser peligrosas, así como las cosas manufacturadas y sintéticas pueden ser seguras.

viernes, 20 de junio de 2014

Unas llaves olvidadas explican el método científico


La siguiente nota fue publicada originalmente en el blog La Ciencia y sus Demonios. A continuación se reproduce íntegra, incluyendo el último párrafo dirigido a la realidad española, si bien este blog (EL TELESCOPIO) proviene de Argentina. Se respetan las negritas originales.

Los grandes viajeros dicen que lo importante no es el destino final de un viaje, sino el camino que se recorre hasta llegar a él. De igual manera en ciencia tiene tanto valor la senda que se ha seguido hasta obtener un resultado que el resultado en sí mismo. Una llave olvidada me va a servir para exponer este razonamiento.

No sólo el conocimiento es saber, el cómo se alcanza dicho conocimiento y como se decide si éste es legítimo es tan importante como el conocimiento en sí mismo. Así las pruebas recogidas tienen más validez que un argumento de autoridad, la duda es más importante que la creencia y la crítica de los argumentos prevalece sobre las críticas a los autores de los argumentos.

Imaginemos que mi vecino John acude a casa proponiéndome un juego: que localice las llaves de su coche, que acaba de dejar en el interior de su domicilio. Tú conoces las llaves, pues las has visto antes, y además sabes que en la casa de tu vecino viven algunos familiares con él. ¿Cómo procederías? Esta es una pregunta normal, ante la que una mente se ha de mover para encontrar respuesta. Pero no todo el mundo procede igual, la respuesta depende mucho del tipo de entrenamiento y cultura que posea. De hecho no todo el mundo ante las preguntas que el propio universo nos plantea (¿cuál es su origen, cómo opera, hacia dónde va?) responde de la misma forma, hay quienes han aceptado unos argumentos de autoridad planteados hace ciento (o miles) de años, mientras que otros buscan las respuestas continuamente con los propios elementos que aparecen en el universo.

Para buscar las llaves hay quien preguntaría a algún familiar de mi vecino. Hay quienes dan mucho valor a la opinión personal, al argumento de autoridad o, y permitidme el término, a una ocurrencia. Basta con que la persona preguntada tenga una cierta credibilidad o diga lo que quieras escuchar (porque se ajuste al sistema de creencias del oyente), para que la respuesta sea dada por válida. Pero el familiar puede equivocarse, ya sea porque mi vecino es un guasón y esta vez haya colocado las llaves en otro lado, o bien porque diga lo primero que se le pasa por la cabeza, sin importarle si es cierto o no. Es por ello que las declaraciones de testigos o los testimonios de observadores deben ser tomados con cautela. Sirven para apoyar conocimientos verificados de alguna otra forma, por sí sólo han de ser puestos en duda.

Con esto no digo que un testimonio, sea oral o escrito, no tenga validez, lo que digo es que se ha de tomar con prudencia. Y sobre todo ese testimonio puede ser el punto de partida de la búsqueda, no aquello que finaliza una investigación. Cuanto más exhaustivo sea el testimonio mejor, ya que permitirá analizar por otras vías toda la información que en él se relata. Y en el momento que los datos obtenidos mediantes evaluaciones más objetivas contradigan el testimonio, éste debería ser puesto en cuarentena, o descartarse.

Entonces, ¿cómo encuentro la llave? Empleando la imaginación seguro que sois capaces de establecer un protocolo para encontrar una llave en una casa. No he limitado vuestra capacidad ni el instrumental que podéis emplear, por lo que seguro que sois capaces de establecer mil formas. La vía directa podría ser entrar en la casa y registrarla a fondo, incluso podéis usar un detector de metales hasta dar con ella. Se puede partir de premisas lógicas para establecer un orden de búsqueda: si mi vecino ha procedido como habitualmente lo hace, lo más seguro es que encontremos la llave en los lugares típicos donde se dejan éstas. Si está de guasa tendremos que dedicar más tiempo en la búsqueda.

Pero al final, y es a donde quiero llegar, si plasmamos en un papel el camino seguido, veremos que hemos establecido un protocolo de actuación, ponderando las acciones, dividiendo entre aquellas que nos darán un resultado directo (el registro de la casa) sobre aquellas que nos darán pistas no definitorias (interrogatorio de los familiares, búsqueda solamente en los sitios típicos donde se dejan las llaves, etc). Junto al protocolo se establece el material que podría ayudar a obtener el resultado. En conjunto hemos establecido mentalmente un protocolo experimental, un mecanismo similar al método científico.

En España se suele considerar que una persona es culta cuando posee unos amplios conocimientos. Tradicionalmente el término “culto” está ligado a amplios conocimientos de historia, geografía, literatura o filosofía, dejando de lado aquellos conocimientos de materias científicas tales como geología, matemáticas o biología. De esa forma en nuestro país puede pasar por culto quien no sabe la diferencia entre una bacteria y una proteína, pero jamás entrará en el mundo de los cultos quien no es capaz de entablar debate sobre la obra de Ortega. Junto a esta asimetría, un grave déficit de nuestro sistema educativo (salvo honrosas excepciones) estriba en la preponderancia de los contenidos y del aprendizaje memorístico sobre el método de alcanzar conocimiento. La capacidad de la búsqueda del conocimiento por uno mismo nos hace mejores ciudadanos, ya que nos dota de la capacidad de reflexión y análisis de la información que recibimos tanto de los gobernantes como de los medios de comunicación. Pero de momento la “intelectualidad” de España está montada de otra forma, y así nos va.

viernes, 23 de mayo de 2014

Un premio de U$17 millones para resolver el "mayor" problema científico

El cronómetro marino de John Harrison, creado en el siglo XVIII, ganó el primer Premio Longitud.

Atención inventores, científicos y buscadores de soluciones en general: se acaba de lanzar el Premio Longitud, que ofrece U$17 millones a cualquiera que encuentre la respuesta a uno de los grandes problemas científicos de nuestra era.
La idea de esta competencia, impulsada por Reino Unido, se basa en el Premio Longitud de 1714, otorgado a John Harrison por el reloj que les permitió a los navegantes ubicar su posición en el mar por primera vez.

En su versión moderna, los organizadores del concurso han establecido seis categorías:

_ Antibióticos: ¿Cómo podemos prevenir el aumento de la resistencia a los antibióticos?

_ Demencia: ¿Cómo podemos ayudar a las personas con demencia a vivir de forma independiente por más tiempo?

_ Vuelos: ¿Cómo podemos volar sin perjudicar el medio ambiente?

_ Alimentos: ¿Cómo podemos asegurar que todo el mundo tenga alimentos nutritivos y sostenibles?

_ Parálisis: ¿Cómo podemos devolver el movimiento a aquellos con parálisis?

_ Agua: ¿Cómo podemos asegurar que todo el mundo pueda tener acceso a agua limpia y segura?

Entre el 22 de mayo y el 25 de junio el público podrá votar en la página web del programa de televisión Horizon, de la BBC, cuál de estos desafíos será el que deban abordar los competidores.


La fascinante historia de Harrison

John Harrison era un modesto relojero.

El premio original de 20.000 libras esterlinas fue establecido por el gobierno británico para solucionar el problema más molesto del siglo XVIII: cómo determinar la longitud de un barco en el mar, es decir, su posición.
Para que los marinos pudieran determinar su ubicación sobre las olas, necesitaban dos relojes: uno que se ajustaba cada día, usando como referencia la altura del Sol en el cielo, y otro que mantenía la hora del puerto del que habían partido.
El problema de este último era que la ondulación del océano y los cambios de temperatura y humedad en el mar dañaban los delicados mecanismos.
Pero Harrison, un relojero del condado inglés de Yorkshire que había recibido muy poca educación formal, creó un cronómetro que resolvía esos problemas.
Su determinación y talento mecánico lo llevaron a crear este extraordinario instrumento, el cronómetro marino H4.
Tras la confección de varios prototipos y años de batallar con la élite científica, finalmente fue declarado ganador. Su trabajo revolucionó la navegación y salvó innumerables vidas, tal como reporta Rebecca Morelle, especialista en ciencia de la BBC.
Ahora, 300 años después, se lanza un nuevo desafío.


A buscar soluciones...

El de la foto es el segundo de los tres relojes que Harrison fabricó para medir la longitud.

La organización no gubernamental Nesta y el Consejo de Estrategias de Tecnología, financiado por el gobierno británico, ofrecen £10 millones (US$17 millones) por la solución del problema científico más grande de nuestra era.
"Si quieres resolver un problema científico, una método es acudir a las mejores universidades y a los mejores científicos y pedirles que lo resuelvan", dijo Geoff Mulgan, director ejecutivo de Nesta.
"Pero a lo largo de los años, y esto es algo en lo que el Premio Longitud del siglo XVIII fue pionero, a veces es mejor que sea abierto a cualquiera que pueda encontrar una solución", le explicó Mulgan a la BBC.
Los temas de las seis categorías fueron seleccionados por el Comité Longitud, dirigido por Sir Martin Rees, Real Astrónomo Inglés, tras una consulta con expertos de varios campos.
Después del 25 de junio, se definirán los detalles del desafío elegido y cualquier persona de cualquier parte del mundo podrá participar de la competencia con su solución.
"Vamos a establecer medidas muy precisas de lo que contará como idóneo para ganar el premio", dijo Mulgan.
"El premio sólo será otorgado cuando alguien pueda demostrar que su invención coincide con ese criterio".
Y eso, afirman los organizadores, puede llevar varios años.
"Lo brillante del Premio Longitud es que no sabemos desde dónde llegará la respuesta, dijo David Rowan, editor de la revista Wired, y miembro del comité.
"La multitud es más inteligente que cualquiera de nosotros en el comité. Y lo hermoso de internet es que al conectar a la gente, dos más dos puede ser cinco o quinientos".
"La gente se une de maneras extraordinarias e impredecibles para resolver problemas y queremos ver a dónde conduce. ¡Que nos sorprendan!"
Así que ya sabes, si aún no has encontrado soluciones, puedes empezar a buscarlas.

Fuente

miércoles, 5 de marzo de 2014

Copernico, Darwin y ¿Freud?


"El psicoanálisis es la última en cuanto a fecha de las graves humillaciones que el narcisismo, el amor propio del hombre en general, ha recibido hasta el presente de la investigación científica.
Existió ante todo la humillación cosmológica que le infligió Copérnico, destruyendo la ilusión narcisista según la cual el habitáculo del hombre estaría en reposo en el centro de las cosas; luego fue la humillación biológica, cuando Darwin puso fin a la pretensión del hombre de hallarse escindido del reino animal. Finalmente vino la humillación psicológica: el hombre que sabía que ya no es ni el señor del cosmos, ni el señor de los seres vivos, descubre que no es ni siquiera el señor de su psiquis."
Sigmund Freud

Vamos a ver si realmente Freud está a la altura de Copérnico y Darwin.

Lo primero que debe decir es que los efectos de los tres descubrimientos no fueron iguales. El modelo heliocéntrico trastocó todo lo que se sabía hasta el momento de astronomía e introdujo también el moderno método científico. Por su lado la evolución por selección natural también fue un cambio importante ya que estableció un nuevo paradigma en la biología e incluso en la medicina. La ciencia no fue la misma a partir de estos dos importantes momentos.

En el caso del psicoanálisis debe decirse que el impacto fue mucho menor. Ni la neurología ni la psicología ni la psiquiatría se vieron afectadas. Muy por el contrario estas disciplinas siguieron con su desarrollo sin siquiera tocar los presupuestos psicoanalíticos.

Esos presupuestos son dejados de lado por las ciencias de la salud mental actual. El psicoanálisis aparece como una especie de "teoría aparte" basada en presupuestos metafísicas que no están comprobados experimentalmente y abarcan dimensiones metafísicas. Sin olvidar que muchas de sus ideas son infalsables, y por lo tanto, anti-científicas.

Dejando de lado las críticas que se la puedan hacer a la teoría psicoanalítica lo cierto es que no tuvo un impacto demasiado grande en el resto de la psicología.

Si hubo algo parecido a una revolución en el campo de la salud mental esta fue el inicio de la psicología conductista. Más precisamente aparece el nombre de Ivan Pavlov, quien dio los primeros pasos que luego serían retomados por John B. Watson, fundador del conductismo. La observación experimental de los presupuestos psicológicos resultó ser un cambio más profundo, ya que, al igual que el heliocentrismo y la evolución por selección natural, se sustentaba en evidencias científicas.

A continuación se citan extractos de la obra "Decadencia y caída del imperio freudiano" de Hans J. Eysenck:

En primer lugar, no es Freud sino Pavlov quien debe ser considerado, junto a Copérnico y Darwin, como el gran destronador de la Humanidad, haciéndola bajar de su pedestal; fue él quien mostró que muchos de nuestros actos no son del Homo sapiens, sino que son resultados de condicionamientos primitivos mediados por el sistema límbico y otras partes subcorticales del cerebro. Así halló la hostilidad que erróneamente asumió Freud, como ya hemos visto, que era obra suya. Explicar condiciones neuróticas en términos de condicionamiento pavloviano les parece a muchas personas degradante, mecánico y deshumanizado; prefieren, con mucho, las interpretaciones, aparentemente más humanas, de significados sutiles, que sazonan toda la obra de Freud.

Ivan Pavlov

domingo, 2 de marzo de 2014

Los 44 "hechos científicos" de la Biblia


Muchas veces al escuchar a los cristianos nos encontramos con gente que nos trae a colación hechos "científicos" corroborados por la Biblia como manera de comprobar su inspiración divina.

En Internet circula hace unos años una lista con 44 versículos con esos hechos "científicos" que recoge la mayor parte de los hechos que nos suelen traer esos apologistas cristianos.

Vamos a analizarlos uno a uno

viernes, 21 de febrero de 2014

Desmitificando a Tesla


Desde hace un tiempo Nikola Tesla se volvió una especie de mito. Se le adjudican inventos fantásticos y conductas supuestamente contrarias a los intereses corporativos. Esto lo convirtió en un referente en sitios esotéricos (ejemplo 1, 2, 3, 4 y 5). Desde este espacio tratemos de aportar para terminar con estos mitos.

Un genio real

Nikola Tesla fue un científico e inventor nacido en la actual Croacia el 10 de julio de 1856 y fallecido el 7 de enero de 1943 en EEUU.

Entre sus grandes inventos está el mecanismo para transmitir ondas de radio de forma inalámbrica y dispositivos de rayos X, una turbina sin aspas, entre muchas otras patentes. Fue un defensor de la corriente alterna (motivo que lo llevó a tener una fuerte rivalidad con Thomas Edison) y su invención de la radio antes que Guglielmo Marconi lo llevó a una disputa judicial que terminó dándole la razón a Tesla.


Quizás su invento más famoso haya sido la bobina de Tesla. Es interesante artefacto convertía la energía eléctrica proveniente de una fuente en radiaciones eléctricas. Fue muy popular en su época y es muy popular en la ciencia ficción, aunque en la vida real no tenga aplicaciones prácticas.


Similar a su bobina Tesla diseñó la Torre Wardenclyffe con el fin de la transmisión de señales de radio a gran escala. Fue construida cerca de Manhattan y operó entre 1901 y 1917, si bien nunca pudo operar totalmente. Debido a la falta de financiación el proyecto cayó en el abandono y fue finalmente demolido durante la Primera Guerra Mundial por temor a que los submarinos alemanes la usaran como punto de referencia.

Se suele afirmar también que Tesla es un personaje escondido o maldito para la ciencia. Eso no es cierto: Tesla tuvo un gran reconocimiento en vida y existen hoy decenas de homenajes en diferentes puntos del mundo. Hoy en día las inducciones magnéticas se miden en teslas, una unidad reconocida por el Sistema Internacional de Unidades.


Sus limitaciones

A pesar de su genialidad y sus interesantes descubrimientos lo cierto es que en el campo de la física teórica cometió errores muy groseros.

No creía que los átomos fueran divisibles ni creía que existieran los electrones. También apoyaba la idea de la existencia del éter.

También descreía de la relatividad de Einstein y de la equivalencia de la materia y la energía. Sostenía haber desarrollado su propia teoría de la "gravitación dinámica", la cual nadie conoce.


Los mitos

Se suele afirmar que Tesla fue el inventor del rayo de la muerte, de una máquina que produce terremotos y de la energía libre.

Lo del rayo de la muerte si es verdad. Tesla hacia el final de su vida decía haber trabajado en un arma que atacaba con ondas eléctricas y que podía acabar con todas las guerras. Hizo esas declaraciones a la prensa y buscó comunicarse con las FFAA de distintos países para exponer su "invento". Esto no pasó de ser un simple anuncio grandilocuente. Esa máquina, si realmente existió, es desconocida.

La máquina que produce terremotos es un rumor, relacionado con otro mito de la conspiración, el famoso HAARP. No tiene ninguna entidad. Es una historia que solo es tenia en cuenta por fuentes esotéricas y conspiranoicas.

Finalmente el mito más común es el de la energía libre. Supuestamente Tesla soñaba con un mundo con energía gratuita y había encontrado una manera de generarla. Bien ¿cuál es esa forma?
Su famosa bobina y más específicamente su torre podía generar energía de forma inalámbrica, pero no era libre, ya que debía obtener la energía de una fuente que no era libre ni gratuita. Y además no era muy eficiente, ya que su capacidad decrecía con la distancia y mucha de la energía que producía terminaba dispersándose en forma de calor. Tampoco la famosa torre ocupaba esa función, ya que fue construida para las telecomunicaciones y utilizaba energía eléctrica que tampoco era gratuita ni libre.

Resulta curioso que se quiera poner a Tesla en una suerte de posición de "abanderado de la energía libre contra la energía convencional" cuando él fue uno de los principales promotores del modelo eléctrico actual. En la década de 1880 tuvo lugar la famosa "guerra de las corrientes" entre Edison y JP Morgan que defendían la corriente continua contra Tesla y George Westinghouse que defendía la corriente alterna. La triunfadora fue la alterna que actualmente sigue usándose en la distribución eléctrica.


En conclusión Nikola Tesla fue un gran científico y un gran inventor. Pero tampoco hay que sobrevalorarlo ya que sostuvo ideas anti-científicas. Y tampoco hay que adjudicarle cosas que nunca hizo.

Fuentes