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domingo, 26 de abril de 2015

"¿Abuelito?" (la ignorancia creacionista)

La ignorancia es atrevida. Y más cuando viene acompañada de proselitismo religioso o cuando alienta la pseudociencia. Pero hay casos en donde hace las dos cosas. Y este es el caso.

Jack T. Chick es un evangelista estadounidense famoso por publicar tratados en forma de historieta en donde aborda diferentes temas con el objetivo de evangelizar. Trata temas políticos, de salud reproductiva, de "cumplimiento de profecías", de sexualidad y, por supuesto, también creacionismo. Este es un ejemplo.

No hace falta ser un gran científico para refutar las barbaridades que se dicen en este tratadito. Veámosla viñeta a viñeta.

miércoles, 29 de octubre de 2014

El Papa, el Big Bang y la evolución


Dijo Su Santidad recientemente que el Big Bang y la teoría de la evolución no contradicen a la religión católica. Dijo que fueron la maneras en que Dios llevó a cabo su creación.

Esto no es ninguna novedad. Ya en 1951 Pío XII expresaba que el Big Bang no era incompatible con la creación bíblica. Y en 1996 Juan Pablo II decía que la evolución era un hecho comprobado. No hay ninguna sorpresa en estas declaraciones de Francisco.

Desde un punto de vista científico esta postura papal adolece de algunos defectos.

En primer lugar no da lugar a la falsación. Pase lo que pase, descúbrase lo que se descubra, ese dios creador existe y siempre existirá. Al ser infalsable no estamos ante una propuesta científica.

Y en segundo lugar a esta idea se la conoce como "dios de los huecos". Ésto es, ¿hay algo que la ciencia no puede explicar? Listo, la respuesta es el dios creador. El problema de eso es que es una postura muy débil que no busca profundizar.

Otro problema es que a lo largo de los siglos se fue achicando. Antes el clima, las enfermedades, los terremotos y cualquier hecho de la naturaleza se explicaba por la acción de dioses, espíritus o similares. Hoy todo eso tiene explicación similar. Y eso pasó con la creación del universo, el surgimiento de la vida y la evolución biológica. Asumir nuevamente esa postura del dios de los vacíos implicaría volver al oscurantismo y a interrumpir el progreso. ¿Hoy hay cosas que no sabemos? Perfecto, se seguirán investigando.

En tercer lugar, desde lo religioso, esta postura también es arbitraria. Si se interpreta que el Génesis no es literal sino simbólico ¿cuál será entonces el límite? ¿quién va a poder determinar cual parte de la Biblia es metafórica y cuál es real?

Antes de una tolerancia a la ciencia debemos hablar de intentos desesperados para que los mitos religiosos no sigan perdiendo lugar ante el avance de la ciencia.

martes, 21 de octubre de 2014

Avances en la investigación por el origen del sexo


La copulación y la fertilización interna surgió a través de unos peces prehistóricos llamados placodermos, que poblaron la Tierra hace 385 millones de años, según anunció un grupo de científicos.

La investigación, liderada por el paleontólogo australiano John Long, de la Universidad de Flinders (Australia del Sur), y publicado en la revista Nature, supone una de las grandes revelaciones de la historia de la evolución de la reproducción sexual.

Los extinguidos placodermos, primeros ancestros vertebrados de los seres humanos, fueron peces con mandíbulas con placas cortantes, medían unos 8 centímetros de largo y habitaban los antiguos lagos de Escocia y partes de Estonia y China.

La investigación muestra que los fósiles machos de los Microbrachius dicki, que pertenece al grupo de los antiarchios de los placodermos, desarrollaron unos miembros genitales huesudos con la forma de una L que les permitía trasferir el esperma a las hembras, según un comunicado de la Universidad de Flinders.

Por su lado, las hembras habían desarrollado pequeños huesos pares para asegurar los órganos masculinos durante la copulación.

Long descubrió el año pasado cómo copulaban estos peces cuando estudiaba un hueso fósil de la colección de la Universidad de Tecnología en Tallin, Estonia.

Este fósil simboliza la forma más primitiva que se conoce de un órgano sexual y demuestra el primer uso de una fertilización interna y una copulación como una estrategia reproductiva conocida en los registros paleontológicos, de acuerdo al comunicado.

Microbrachius significa pequeños brazos. Los científicos estuvieron desconcertados por siglos sobre la utilidad de estos pares de brazos huesudos. Hemos resuelto este gran misterio porque sabemos que servían para la copulación, para que el macho pueda posicionar su miembro en el área genital de la hembra", indicó Long al canal de radio ABC.

Nuestras primeras investigaciones publicadas en Nature en 2008 y 2009 de las copulaciones y los nacimientos en los placodermos se referían a grupos más avanzados. Nuestro descubrimiento da cuenta del origen de la copulación a un período más temprano del escalón evolutivo, a todos los animales con mandíbulas, más básicos", agregó.

El profesor Long cree que los peces copulaban en una posición lateral lo que permitía que el macho pudiera maniobrar sus órganos genitales en la posición correcta para que este encuentro sexual se produzca, en una especie de baile cuadrado.