El día de hoy 22 de mayo de 2014 se dictó en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Entre Ríos una charla sobre medicina ayurvédica.
El ayurveda es un sistema de medicina tradicional proveniente de la India. Clama tener miles y miles de años de antigüedad, como si eso fuese certificado de algo, siendo que las ciencias deben progresar a lo largo de los siglos. No obstante, los textos más antiguos que se tienen datan del primer milenio: el Cháraka-samjitá del siglo II y el Súsruta-samjita, cuya copia más antigua es del siglo III o IV.
Las bases de la ayurveda guardan parecido con los inicios de la medicina occidental. Habla de cinco elementos fundamentales: bhumi (‘tierra’), yala (‘agua’), agní (‘fuego’), vaiú (‘aire’) y akasha (‘éter’). Estos conforman los diferentes doshas, que significan ‘humores’ o ‘aires vitales’ (algunos los traducen como temperamentos). Estos son: vata (‘aire’) que representa la unión del aire y el éter, pitta (‘bilis’ en sánscrito) que representa la unión del fuego y el agua, y kapha (‘flema’) que representa la unión del agua y la tierra.
Tantos siglos tardamos en dejar atrás la teoría humoral de la medicina hipocrática. ¿Ahora vamos a volver a ella? ¿dónde está el progreso de la ciencia médica?
De esto derivan las 24 principios cósmicos o tattúas, de los cuales los cuatro primeros son prakriti (naturaleza primaria o primordial), majat (inteligencia cósmica), ajankara (ego) y manas (mente). Más y más espiritualidad. La vieja consigna de las pseudomedicinas alternativas: Hablar de entidades que nada tienen que ver con la ciencia como si éstas fueran responsables de la salud.
La evidencia no está del lado del ayurveda. Distintas investigaciones demostraron su inutilidad al tratar la atritis, el cáncer y problemas cardiovasculares.
Parte importante de esta "medicina" es la prescripción medicamentos hechos en base a hierbas. Poco se habla de las distintas investigaciones que muestran que gran parte de esos medicamentos ayurvédicos estaban envenenados (1, 2, 3).
El ayurveda tuvo algo de repercusión en los medios hace unos cuatro años cuando una pareja de Mar del Plata no quería vacunar a su bebé, diciendo que practicaban esta doctrina y que imnunizaban a su hijo con "directrices nutricionales, sanitarias y de profilaxis que excluyen prácticas intrusivas". Por supuesto que los representantes ayurvédicos locales no tardaron en despegarse del hecho, aunque no son pocos los prácticantes que si hablan pestes de la vacunación (1, 2, 3)
Teniendo en cuenta estos antecedentes ¿qué objeto tiene que una Universidad se dicte una charla sobre este tema? ¿cómo se les puede dar entidad?
Durante siglos se batalló para dejar atrás el oscurantismo y el pensamiento irracional, pero aún queda mucho por hacer. Y no se puede permitir que doctrinas pseudocientíficas tengan lugar en establecimientos educativos cuyo objetivo debe ser promover el pensamiento crítico y contribuir al desarrollo de la ciencia.
Petición en Change.org.


