Mostrando entradas con la etiqueta aborto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aborto. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de octubre de 2014

Embrión, feto, persona y ciencia


La reciente reforma del Código Civil establece que la vida humana comienza desde la concepción y por tanto se lo considera persona. Aunque ambos términos en realidad son diferentes.

El cigoto, el embrión y el feto si son seres vivos. Decir que hay vida desde la concepción es una verdad de perogrullo, puesto que se trata de células vivas dentro de un organismo vivo. En ese sentido no hay ninguna duda.

Pero no por ser seres vivos son personas. Si vamos a ser específicos cada espermatozoide y cada óvulo son seres vivos también y nadie se atrevería a decir que son personas.

Y tampoco lo son los cigotos ni los embriones ni los fetos. No son individuos separados de su matriz, es decir, de su madre. No tienen posibilidad de sobrevivir ni de desarrollarse independientemente. Y aún si se reconociese como personas lo cierto es que tampoco lo serían para nuestro sistema actual, ya que no tienen DNI.

Entonces el debate es ¿cuándo se es persona? ¿puede decir algo al respecto la ciencia? La respuesta es NO. La categorización como "persona" o "sujeto" del cigoto, embrión o feto no dependen de la ciencia, sino de la ética, la filosofía y la ley.

Esta es la confusión (¿confusión?) de los pro-vida: Persona no es lo mismo que ser vivo.

La pregunta entonces es ¿desde que punto entonces se puede hablar de personalidad? ¿en qué momento el "niño por nacer" puede ser considerado niño? Debe aclararse que en este tema no hay consenso unánime. Sin embargo desde este blog optamos por esta visión que es la que consideramos más racional.

Hoy en día la ciencia considera que la muerte definitiva es la muerte cerebral. Ésto es, el momento en que el cerebro cesa en sus funciones de forma completamente irreversibles. Aún los más acérrimos "pro-vida" enemigos mortales de la eutanasia consideran que en casos de muerte cerebral ya no hay nada más que hacer y se debe terminar con el sostén artificial.

Ergo, si se considera que el fin de la actividad cerebral es el fin de la existencia lo más lógico sería considerarlo a la inversa. Que el comienzo de la actividad cerebral sea también el comienzo de la existencia.

Las primeras ondas cerebrales en el tronco tiene lugar entre la semana 6 y 8 de gestación. Pero no es hasta las semanas 22-24 donde esas actividades aparecen en la corteza superior, por lo que ya se puede hablar de un sistema nervioso central desarrollado.

Igualmente ¿puede tratarse de una persona? En lo personal opino que no. Pero tampoco puede tratarse como un simple manojo de células. No es una persona que pueda vivir independientemente, pero tampoco es como un cigoto o un embrión. Los abortos en este caso son muy riesgosos y excepcionales.

Desde el sexto mes los fetos no deben ser considerados niños, pero si deben ser considerados con cierto derecho especial, ya que son personas en potencial. A diferencia de los cigotos o embriones que pueden terminar siendo inútiles o los fetos de pocas semanas que no tienen ninguna capacidad de supervivencia, a partir de la semana 24 la capacidad de sobrevivir es cada vez más alta conforme avanza el embarazo.

Entonces desde este blog la propuesta es:
_Desde la fecundación hasta la semana 24 se está ante un cigoto/embrión/feto que debe ser considerado parte de la mujer.
_De la semana 24 hasta el nacimiento no se puede hablar de persona, pero tampoco de las categorías anteriores. Son individuos en potencia que deben tener cierta protección especial, sin dejar de tener en cuenta la situación de la madre (ante, por ejemplo, la necesidad de realizar un aborto por problemas de salud).

Resumiendo, hasta el nacimiento no existe persona alguna (entendida como un sujeto diferente de todos los demás y con derechos civiles). Pero en los últimos meses debe tener cierta protección y consideración especial. Debe estar dentro de una nueva categoría.

Con respecto al debate sobre el aborto, habiendo establecido todo lo anterior, la pregunta es ¿hasta que punto se debe permitir? Mi posición particular: Irrestricto hasta la semana 12 o 14 (por ser cuando supone menos riesgos para la mujer y sus métodos son menos agresivos). Desde ese punto en adelante cualquier aborto debe producirse ante situaciones de riesgo (tanto de la mujer como del feto) y con debida autorización médica. Y desde la semana 24 ante este tipo de situaciones excepcionales se debe procurar la supervivencia del niño.

Lo fundamental en estos casos: Proteger la vida de la mujer y no considerarla una fábrica de niños.


miércoles, 3 de septiembre de 2014

Consenso científico y aborto: Un anti-botón de muestra


El día 2 de septiembre en horas de la noche hubo un debate en el programa Minuto Uno con respecto al aborto. El debate era en un principio sobre la venta clandestina de misoprostol, pero derivó, como suele pasar, en una discusión sobre la legalización o no del aborto.

Del lado "pro-vida" estaban el ex-diputado Alfredo Olmedo, el sacerdote Claudio Caruso y Ana Belén Mármora, militante de la ONG Frente Joven. Del otro lado Soledad Pujo, de la Agrupación Lesbianas y Feministas, la diputada Mara Brawer, la ex-legisladora porteña María José Lubertino y la legisladora Emelina Alonso.

Mucho se podría acotar sobre las burradas pro-vida, en especial las del pelotudo ex-diputado Olmedo diciendo que no hay que abortar porque hay que poblar el país (!!!!!) o el cura que no puede dejar de hacer referencia a su religión. Tampoco se puede obviar a la impresentable Lubertino utilizando este tema para hacer campaña electoral.

Sin embargo quiero hacer énfasis en los comentarios de la militante de Frente Joven. Esa agrupación que se preocupa por los embriones no implantados y pide justicia por el "asesinato" de gente que nunca nació y nunca tuvo nombre, a las cuales les inventan nombres (!!!!!!!!!!!!!!!!). En su blog adhieren a la declaración de la Red Federal de Familias de 2012 que entre otras cosas ataca el matrimonio igualitario, la ley de identidad de género, las políticas de control de la natalidad y la ley de muerte digna.

Pochi (ese es el apodo de Ana Belén Mármora) ofrece algunos datos aparentemente científicos para sustentar su posición.

Lo más jugoso llega en el segundo 25:59. La muchacha intenta darle un sustento a sus teorías apelando a falacias de autoridad y por eso cita la opinión de la Academia Nacional de Medicina y el genetista Jerome Lejeune. Vamos por partes.

La Academia Nacional de Medicina lejos está de ser una "autoridad máxima" de la ciencia y la medicina en el país. Y en estos temas dista mucho de ser objetiva. En los hechos es una agrupación claramente conservadora que entre otras cosas dice que la fertilización asistida solo debe permitirse entre un hombre y una mujer casados, o que se debe rechazar la ley de anticonceptivos de la Ciudad de Buenos Aires por prescribir medicamentos abortivos (pese a que el texto de la ley en su artículo 7 aclara expresamente que no se deben dar ese tipo de medicamentos).

Ese comunicado del 2010 de la ANM establece una tajante negativa al aborto, sin hacer excepciones (a pesar de que el Código Penal actual si las hace) y basándose en que valores morales disfrazados de ciencia. Recomienda también a todos los médicos abstenerse de realizar abortos.

Si hablamos de organizaciones médicas argentinas con prestigio podemos nombrar a la Asociación Médica Argentina. Cuenta con reconocimiento oficial del Congreso, se encarga de las recertificaciones médicas oficiales y realiza las inscripciones de peritos judiciales. Por supuesto que esta Asociación colabora con instituciones afines de otros países.

En cuanto al tema del aborto, la AMA en su protocolo admite el aborto en casos de violación, abuso a una mujer discapacitada, riesgo de la vida de la madre o alto riesgo de malformaciones en el feto. Y, lo más importante, llama al debate científico, ético y jurídico para elaborar un consenso con respecto a este tema. Una postura que está a años luz de las ideas jurásicas y medievales de la ANM.

Luego Pochi cita a Jerome Lejeune (aunque lo llama "Jeleun") el genetista que descubrió la causa cromosómica del síndrome de Down, aunque se equivoca al decir que fue quien descubrió el síndrome en sí mismo, ya que esa tarea se le debe a John Langdon Haydon Down.

Evidentemente Lejeune tenía una postura "pro-vida". Pero no hay que olvidar que además de sus valorables aportes en este ámbito el doctor se convirtió en un representante de la pseudomedicina religiosa al aceptar cargos en la Academia Pontifica de las Ciencias y la Academia Pontificia para la Vida. También se manifestó escéptico ante la teoría de la evolución. Desde hace algunos años hay intentos para beatificar y canonizar a Lejeune.

Entonces ¿cuándo empieza la vida? Lo cierto es que por más que trinen los pro-vida no hay consenso científico unánime sobre el momento que se inicia la vida, ya que se debe partir del hecho que "la vida" es un concepto con implicaciones morales y filosóficas. Por esto mismo no existe tal consenso. Tema que por supuesto desarrollaremos en este blog más adelante.

Pero si vamos al tema del aborto y si de citar autoridades se trata tenemos al Ministerio de Salud o a la OMS que han publicado protocolos para la realización segura de abortos.

En conclusión:
_No es verdad que "la ciencia" diga que la vida empieza en la concepción.
_No es verdad que el consenso médico y científico esté contra el aborto, más bien todo lo contrario.

Y mi recomendación para Frente Joven y otras agrupaciones similares: No disfracen más sus ideas. Si están en contra del aborto por razones religiosas y filosóficas vayan por ese lado, pero no mezclen esas ideas con la ciencia porque es deshonesto.

PD: Pido disculpas por mi exabrupto contra el ex-diputado Olmedo. Pero la clase de estupideces que dice me impiden no faltarle el respeto.



sábado, 31 de mayo de 2014

Favaloro y el aborto


Desde hace años viene circulando esta imagen (o similares) en redes sociales. Los militantes a favor del derecho a las mujeres a elegir la han estado citando.

Yo estoy a favor de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo y sin embargo siempre me abstuve de recurrir a esa imagen. Por un lado porque no me parece que convenga recurrir a una falacia de autoridad. Y por el otro porque nunca conocí cual era el origen de la frase y no quería citar algo de lo que no estaba seguro.

Indagando un poco me topé con el blog Foco Racional en el que se hace un detallado análisis de la cuestión.

Resulta que la nota de la que se extrajo esta cita es del diario La Gazeta y fue publicada el 8 de junio de 1997.


"El aborto es un acto criminal, sin lugar a dudas. Pero también estoy en contra de la hipocresía. La hipocresía es esa nenita de clase media a quien, cuando se embaraza, su papito la lleva al médico y esa misma noche esa nenita ya está bailando en un boliche de nuevo. Muchos señores a quienes vemos por ahí hablando con toda naturalidad de o malo que es el aborto son unos hipócritas porque saben que, en realidad, las cosas suceden de otra manera. No hay que tenerle miedo a la educación sexual y a hablar de sexo con los chicos. Es muy necesario e importante. Hay que hablar de frente sobre este tema para que el embarazo no deseado no sea una sorpresa".

El resto de las distorsiones provienen del propio Twitter del periodista encargado de la nota, Federico Türpe, como bien explica el blog antes citado.

Resulta entonces que la cita es espuria. Y más allá de quien haya sido Favaloro no resulta honesto hacerlo decir cosas que nunca dijo públicamente.

Favaloro dice estar en contra del aborto, pero cree que la mejor forma de combatirlo es con educación sexual. No dice en ningún lado que haya que legalizarlo o despenalizarlo.

A nadie puede sorprender esta postura ya que Favaloro siempre hizo gala de una moral muy conservadora.

Al adelanto tecnológico habrá que agregar el humanismo basado en los reales principios cristianos que nuestro Papa ha sabido revitalizar. (Memorias de un médico rural, pág 190)

Dice Roberto Jáuregui en su libro La homosexualidad en la Argentina:

"El viernes 29 de agosto de 1984, el Canal 13 de televisión de la Capital Federal emitió el programa Grandes Temas Médicos, dedicado a la Sexualidad. La conclusión, al cabo de una hora y media de emisión, fue formulada por el Dr. René Favaloro, de la siguiente manera: ‘Yo quisiera destacar una parte de esta segunda emisión, que es el problema de las desviaciones sexuales, que constituye un verdadero problema, una verdadera tragedia en nuestro tiempo, una tragedia que no está solamente en los grandes países desarrollados, evidentemente al que le toca viajar la puede ver fundamentalmente en Estados Unidos, en Inglaterra, en Francia, en los grandes países, digamos desarrollados, donde ya se ha constituido en una verdadera plaga, a mi entender. Esto no quiere decir que no deba ser también analizada en profundidad aquí, buscar las razones y corregirla, pero yo no puedo entender todos estos movimientos sociales, en donde se hace, quizás, hasta una apología de la homosexualidad. Este incremento, debo confesarlo, para mi es aterrador, porque significa una desviación de algo, que la naturaleza nos dice que no ocurre’" (La homosexualidad en la Argentina, pág 71)

¿Se lo puede juzgar por tener estas posturas? Yo creo que no. No olvidemos que Favaloro fue un hombre nacido en la primera mitad del siglo XX y desarrolló todos sus estudios en un medio en el cual estas ideas conservadoras abundaban. Se puede decir que fue un fruto de su época.

Pero tampoco es justo mentir y tergiversar.