Recientemente vino de visita a la Argentina el evangelista Luis Palau. Fue condecorado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires como "huesped ilustre" mientras venía a predicar ante cientos de jóvenes evangélicos.
No es la primera vez que Palau viene a la Argentina y es agasajado por sectores políticos. En una visita en marzo de 2008 fue recibido incluso por la Presidenta. Pero donde más peso tiene es en los sectores más neoconservadores, razón por la cual tuvo en aquel entonces una cena con todo el PRO. Cabe recordar que Palau cuenta con una "embajadora", la ex-diputada Cynthia Hotton, quien además de ser una fiel creyente evangélica es de las más acérrimas enemigas de la legalización del aborto y la adopción homoparental.
Esto da la pauta del perfil de Luis Palau. Lejos de ser un hombre espiritual que sólo se preocupa por la fe, el perdón y la esperanza es un hombre completamente político. Confunde constantemente al César y Dios. En 1977 dijo en una nota a la revista Time que la única fuerza que podía contener al marxismo-leninismo era el cristianismo evangélico.
